Cinco cosas que cambiarán en los próximos cinco años

Escrito por Raúl Varela el 05/03/2016

En los próximos cinco años habrá importantes avances que apenas tenemos la capacidad de prever.

Normalmente suelo escribir artículos jurídicos, pero en esta ocasión, tras leer diversas publicaciones en diferentes medios, me gustaría reflexionar acerca de ciertos cambios que afectarán a nuestro modo de vida en los próximos años.

Hace apenas cinco años el mundo era un lugar muy diferente desde un punto de vista tecnológico. En el año 2010 el iPad acababa de salir al mercado y nadie se imaginaba la evolución y aceptación que las tablets iban a tener en el mercado y su influjo en el modo de recibir y tratar la información.

En los próximos cinco años habrá importantes avances en el ámbito de los productos y servicios financieros y tecnológicos que apenas tenemos la capacidad de prever. Iremos paulatinamente dejando atrás ciertas cosas que hoy utilizamos de manera cotidiana. A modo de ejemplo, propongo las siguientes cinco reflexiones:


1.- EL FIN DEL DINERO, CHEQUERAS, TARJETAS DE CRÉDITO Y CAJEROS AUTOMÁTICOS. –

Hoy en día ya existen plataformas que permiten dividir facturas de una cena con un amigo a través de una transferencia de dinero vía mensaje de texto. No cabe duda que pronto tendremos la posibilidad de realizar todas nuestras operaciones bancarias a través de cualquier dispositivo móvil, incluso desde nuestro propio vehículo.

En Estados Unidos la utilización de los cheques descendió un 57% entre los años 2000 y 2012, según la Reserva Federal.

La tendencia es evidente si observamos otro dato estadounidense: el 94% de los consumidores menores de 35 años han utilizado únicamente banca online y más de una quinta parte de los mismos nunca han utilizado una cartilla o documento físico similar para pagar o ingresar dinero en una cuenta.

En Europa, a día de hoy, el uso de los cheques está en mínimos históricos y su tendencia es a desaparecer, al igual que desaparecieron las acciones de las empresas, que hace años eran títulos físicos (acciones de papel) y ahora son simples anotaciones con plena validez jurídica.

Y acabo este apartado afirmando una cosa que a muchos les resultará ciencia ficción y otros tantos no compartirán, pero estoy convencido de que en un futuro no muy lejano no se utilizará el dinero en efectivo, lo cual significará que no habrá cajeros automáticos que dispensen dinero y todas las transacciones pecuniarias se realizarán por medio de dispositivos electrónicos.

2.- FIN DE LAS MENORIAS USB Y DISCOS DUROS. –

En el año 2020 el 70% de la población mundial usará Smartphones, según un reciente informe de movilidad de la compañía Ericsson. Las redes de datos móviles cubrirán  el 90% de la población mundial y con grandes compañías como Apple,  Dropbox, Google y Microsoft que ofrecen almacenamiento limitado por precios muy asequibles en la nube, apenas habrá necesidad de dispositivos físicos de almacenamiento.

La desconfianza e inseguridad que la nube ofrece para algunos usuarios a día de hoy, se irá disipando en los próximos años con sistemas de seguridad contrastados y aceptados como seguros por la población.

En consecuencia, en poco tiempo miraremos hacia atrás y recordaremos los dispositivos USB (pinchos, pendrives,...) y los discos duros (memorias portátiles) como un acuerdo "analógico" del pasado.

3.- ACCESO MÁS FÁCIL Y SEGURO: FIN DEL ACTUAL SISTEMA DE CONTRASEÑAS.-

Algunos datos hablan de que cada persona tiene un promedio de 19 contraseñas en diferentes ámbitos de su vida. Además, casi la mitad de estas contraseñas se consideran inseguras.

La denominada biometría ha avanzado exponencialmente en los últimos años, especialmente en dispositivos móviles y aparatos electrónicos, que son ahora el punto de acceso principal para muchos de nosotros en actividades cotidianas. Huellas digitales, sistemas de reconocimiento de voz, sistemas de reconocimiento facial u ocular comienzan a reemplazar a las clásicas contraseñas escritas. Estos avances supondrán superar los antedichos problemas que actualmente suponen las contraseñas, es decir, la existencia de muchas claves diferentes y la endeble  seguridad de algunas de ellas.

Por fin parece que desaparecerán los mandos a distancia y ya no tendremos que buscar entre los cojines, debajo del sofá, de la mesa o en los cajones para encontrarlos; y tampoco tendremos que tener cinco mandos a distancia diferentes para utilizar la televisión, el reproductor de DVD, el amplificador, la consola de videojuegos de los niños o el aparato de aire acondicionado.

4.- FIN DE LOS ORDENADORES DE SOBREMESA.-

Los ordenadores portátiles han mejorado tanto en los últimos años que ya están claramente desplazando a los ordenadores fijos o de sobremesa.

Las compañías de ordenadores portátiles han bajado los precios, aumentado notablemente su autonomía, mejorado su ergonomía y "manejabilidad", así como integrado todo el software de manera compatible y plenamente operativa.

Además, la ya mencionada nube, te permite tener todos tus datos de manera segura y sin necesidad de grandes dispositivos de hardware para almacenarlos.

Atrás queda ya el Z1, considerado el primer ordenador mecánico programable del mundo, diseñado por el ingeniero alemán Konrad Zuse entre los años 1.935 y 1.936 , que pesaba 1.000 kilogramos, ocupaba una pared de una gran sala entera y tenía una fulminante velocidad media de cálculo de 5 segundos para hacer sumas y 10 segundos para obtener resultados de multiplicaciones.

Y atrás van quedando también los ordenadores  fijos.

5.- FIN DEL PAPEL.-

Comparto lo que lleva comentando desde hace tiempo Guillermo Taboada, socio director de la empresa INTERIM MANAGER CONSULTING y consejero del grupo VARELA & ASOCIADOS, Abogados y Consultores, quien afirma de manera categórica que el papel tiene sus días contados.

El fax, que apenas hace 20 años nos parecía una tecnología vanguardista de última generación, hoy en día es un aparato  casi de museo.

Salvo algún excéntrico  romántico, ¿quién escribe hoy una carta de amor a su novia en papel o quién envía una postal desde la playa en sus vacaciones de verano? Sistemas como el WhatsApp o la mensajería vía mail han desplazado a las cartas de amor y las fotografías obtenidas directamente con el teléfono móvil han sustituido a las postales enviadas desde Benidorm.

Muchas compañías públicas y privadas de ámbitos tan diversos como los servicios financieros, inmobiliarios, compañía de seguros, compañías de alta tecnología, empresas relacionadas con la salud, gobiernos, están ya firmando contratos de "Cloud Computing" para aumentar la eficiencia y reducir los costes de sus procesos.

Los bancos, que tradicionalmente movían decenas de miles de cartas diariamente, están también reduciendo los envíos postales y sustituyéndolos por notificaciones telemáticas; las grandes compañías ya notifican a sus miles de empleados las nóminas de manera física y se las hacen llegar de manera telemática; la publicidad física también está en declive y la tendencia es a enviar todo tipo de mensajes publicitarios a través de dispositivos electrónicos (Smartphones, tablets, ordenadores portátiles); la prensa digital ha ganado terreno a la prensa escrita en los últimos años y esa tendencia es ya imparable.

Tengo que decir que yo, sin embargo, a pesar de tratar de ir con los tiempos, soy de los que disfruta leyendo el periódico físicamente y por supuesto, de los que todavía disfrutan sintiendo el placer de tener entre mis manos un libro cuando leo buena literatura. Pero, estimado lector, una cosa son nuestros gustos y otra muy diferente es la imparable evolución de la tecnología y los tiempos.

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Raúl Varela
Presidente del grupo empresarial V&A
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