La contabilidad, algo más que un requisito legal

Escrito por Isaías González el 07/02/2016

La contabilidad ha de convertirse en una herramienta fundamental en la toma de decisiones estratégicas, tácticas y operacionales de cualquier compañía.

Muchos empresarios ven la contabilidad como un mero requisito formal, ligado a unas extensas y tediosas obligaciones tributarias y mercantiles que suponen un coste indirecto relevante. Por ello, a través de su externalización se alejan de su elaboración abaratando su coste y despreocupándose de la misma hasta extremos insospechados al entender que no pueden dedicar tiempo alguno a una cuestión que no les ofrece valor añadido o rentabilidad.

En los años 70, los afamados Monty Phyton definían al contable como un “un hombre espantosamente monótono, sin imaginación, tímido, con falta de iniciativa, sin carácter, fácil de dominar, sin sentido del humor, una compañía tediosa e irrefrenablemente gris y horrible”.

¿Qué podría esperar un empresario de una herramienta elaborada por una persona con estas peculiares características? La respuesta es sencilla: NADA.

Como introducía, tradicionalmente, la información contable se presenta como un instrumento de atención o protección para administradores de las empresas o de sus socios.

Así las cosas, si bien resulta necesario que la contabilidad se adecue a determinados principios contables, cuyo fin es garantizar que las cuentas reflejen la imagen fiel del patrimonio, de la situación financiera y de los resultados de la sociedad, no es menos cierto que una nueva concepción de la misma le ha proporcionado ese valor añadido que se le requería: convertirse en una herramienta fundamental en la toma de decisiones estratégicas, tácticas y operacionales de cualquier compañía.

De este modo, la contabilidad y sus cuentas anuales se ajustarán a los principios legales que les sean aplicables, pero deben recoger otro tipo de datos que complemente verdaderamente la información contable.

A la vista de los diferentes grupos de interés a los que se destina la información contable (accionistas, acreedores, trabajadores, administración pública e, incluso, competidores), debe resaltarse la transparencia y fiabilidad que debemos ofrecer respecto a la información económico-financiera, con el fin de que los datos que se ofrecen a través de la misma se puedan convertir en información, y la información en conocimiento, de forma que se pueda optimizar el proceso de toma de decisiones en los negocios.

Así las cosas, como ha señalado la jurisprudencia (entre otras, nuestra próxima Audiencia Provincial de Pontevedra), la información contenida en las cuentas anuales debe ser:
•    Comprensible: la información ha de ser, dentro de la complejidad del mundo económico, fácil de entender por los usuarios.
•    Relevante: debe contener la información verdaderamente significativa para los usuarios.
•    Fiable: ausencia de errores significativos en la información suministrada, a fin de cumplir el objetivo que se pretende.
•    Comparable: la información debe ser consistente y uniforme en el tiempo y entre las distintas empresas.
•    Oportuna: la información debe producirse en el momento que sea útil para los usuarios, y no con un desfase temporal significativo.

En este proceso de transformación de la idea tradicional del uso de la información contable debe incidirse a través del uso de nuevas metodologías, aplicaciones y tecnologías que deben permitir reunir, depurar y transformar datos del sistema de contabilidad en información estructurada, para su explotación directa o para su análisis y conversión en conocimiento, dando así soporte al empresario para la toma de decisiones sobre el negocio.

La inteligencia de negocio actúa como un factor estratégico para una empresa u organización, generando una potencial ventaja competitiva, que no es otra que proporcionar información privilegiada para responder a los problemas de negocio.

En este procedimiento de cambio de concepción de la contabilidad, que integre la aplicación y máximo respeto a la normativa en vigor con su uso en los nuevos procesos de business intelligence, es en lo que los profesionales de la contabilidad debemos incidir para hacer comprender al empresario del máximo celo y atención que debe poner en su elaboración.

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Escrito por:

Isaías González
Socio de ARGO Asociados, Abogados y Asesores Tributarios, S.L.P.
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